Agresividad, reactividad, miedos, ansiedad por separación. Casos en los que el método de las chuches se quedó corto. Sistema personal, sin atajos, contigo dentro del proceso.
Una llamada sin compromiso. Te digo si encaja en lo que hago.
Cruzas de acera cada vez que ves a otro perro en el paseo.
Has dejado de invitar a gente a casa porque ya no sabes qué va a pasar.
El veterinario te ha dicho que tiene que ir con bozal. O que valoréis medicarlo.
Has trabajado con otro adiestrador. Llevas semanas dándole chuches cuando ve a otro perro y la cosa sigue igual.
Cuando lo dejas solo en casa, vuelves y algo está roto, mojado, o el vecino se ha quejado.
Sabes que esto no va a arreglarse solo. Y empiezas a tener miedo de que sea tarde.
Si has probado el método de las chuches y tu perro sigue reaccionando, no lo has hecho mal. El método no estaba diseñado para tu caso.
28 años trabajando con perros. Más de 2.500 casos en los que se ha sentado, ha escuchado, ha valorado y ha decidido si podía ayudar o no. Especialista en casos de agresividad y modificación de conducta.
No usa comida como mecanismo central. No usa miedo. Trabaja desde el comportamiento y la energía de las dos partes: el perro y la persona que lo lleva. El resultado no es un perro que ejecuta órdenes. Es un perro que te sigue por elección.
Trabaja en Barcelona y alrededores. A domicilio cuando el problema vive en casa. En exterior cuando el problema vive en la calle.
Me cuentas qué pasa. Yo te hago las preguntas que importan: cuándo empezó, en qué contextos aparece, qué has probado, cuál es tu rutina.
Al final de esa llamada te digo si tu caso encaja o no en lo que hago. Si no encaja, te oriento hacia quién sí puede ayudarte.
Sin compromisoQuedamos contigo y con tu perro. Lo veo. Lo evalúo en el contexto real. Identifico el porqué del comportamiento y trazo un programa específico para tu caso.
Te explico qué vamos a trabajar, en qué orden, cuánto tiempo razonable necesita el caso y qué resultado puedes esperar.
Presencial · 90 min · presupuesto cerradoTrabajamos el programa diseñado para tu perro. Tú participas activamente. No te dejo fuera del proceso porque el problema no se queda contigo cuando yo me voy.
Cambios visibles desde la primera sesión. Programa completo según el caso.
Domicilio o exteriorNo hay paquetes prefabricados. Cada programa está pensado para un perfil distinto de caso. En la evaluación inicial decidimos por dónde empezar y qué necesitas tú.
Modificación de conducta entendiendo el porqué. Resultados adaptados a cada perro. Sin mentiras sobre lo que se puede recuperar y lo que se gestiona.
Psicología adaptada al perro. Gestión de cambios ambientales, mudanzas, disociaciones, trauma social.
Cuando el problema vive en casa: destrozos, ansiedad por separación, ladridos, basureo. Solo si el caso es de hogar.
Acompañamiento antes y durante la incorporación del perro al hogar. Ayuda en la elección del perro adecuado para tu vida.
Construcción de confianza y establecimiento de límites en los primeros meses. La etapa que decide los próximos diez años.
Curso de larga duración. Te enseño a ser guía de calma y seguridad. Sin gritos, sin violencia, con firmeza innegable.
Práctica en fines de semana. Montaña, playa, urbano, acuático. Real, fuera del entorno controlado.
Iniciación a defensa al hombre o mujer. Gestión de estrés. Curso de larga duración para perfiles específicos.
Reseñas reales con cinco estrellas dejadas por familias que han pasado por el proceso. Capturas directas de Google Maps, sin retoques.



Si me cuentas el caso y veo que puedo ayudarte, pasamos a evaluación presencial con presupuesto cerrado. Si veo que no encaja, te oriento hacia quien sí.
Casi con seguridad sí. En 28 años he trabajado con razas potencialmente peligrosas (american staffordshire, pitbull, dobermann, malinois, rottweiler, presa canario), con razas pequeñas reactivas (bulldog francés, yorkie, chihuahua), con mestizos de protectora con historial desconocido, con perros adoptados de cachorro y con perros de edad avanzada.
El comportamiento no entiende de razas ni de edades. Lo que cambia es el porqué del comportamiento y el plan de trabajo. En la llamada inicial me cuentas el caso concreto y te digo si encaja o no en lo que hago.
No. Mi sistema no se basa en castigo, en miedo ni en violencia. Tampoco se basa en comida ni en chantajes. Se basa en entender qué necesita tu perro para tomar la decisión correcta y en enseñarte a ser una referencia clara para él.
La diferencia importa. Un perro que obedece por miedo se rompe. Un perro que obedece por chuches deja de obedecer cuando no hay chuches. Un perro que te sigue por elección sigue contigo cuando el contexto se complica.
El refuerzo positivo es una herramienta útil dentro de un proceso, no un método completo para todos los casos. En perros con reactividad seria, agresividad o trauma social, premiar conductas no resuelve la raíz del comportamiento: la resignifica temporalmente.
Trabajo con todas las herramientas disponibles, decidiendo cuál uso en cada momento en función de lo que el perro pide. No por militancia metodológica.
No tengo tarifa cerrada porque cada caso es diferente. El presupuesto se establece después de la evaluación presencial, cuando ya he visto a tu perro y sé qué programa necesita: cuántas sesiones, dónde, con qué duración total.
La sesión presencial de diagnóstico tiene un coste cerrado que te comunico antes de quedar.
No te voy a prometer recuperación universal porque no sería verdad. Hay casos que se recuperan plenamente y hay casos en los que el objetivo realista es gestionar el problema de por vida con un protocolo claro.
Lo que sí te garantizo es honestidad en la evaluación. En la llamada inicial te digo lo que veo. Si no puedo ayudarte, te lo digo. Si puedo, también.
Cambios visibles desde la primera sesión, normalmente en el propio comportamiento del perro durante la sesión. Resolución completa o protocolo estable: depende del caso. Un cachorro de 4 meses no es lo mismo que un perro de 6 años con un historial de mordeduras.
En la evaluación presencial te doy un rango realista de tiempo para tu caso.
Probablemente no. He trabajado con perros de todas las edades. La edad cambia el ritmo del proceso y a veces el objetivo, pero rara vez es razón para no empezar. Lo determinante no es la edad: es el historial, el estado físico y la implicación de la familia.
Trabajo a domicilio cuando el problema vive en casa: ansiedad por separación, destrozos, ladridos, basureo, problemas con visitas. Cuando el problema es en la calle (reactividad, agresividad en paseo, miedo a estímulos urbanos), trabajamos en exterior, en el contexto real donde aparece la conducta.
Recibo un aviso al instante en WhatsApp y por email. Te llamo personalmente al teléfono que has dejado, en un plazo máximo de 24 horas hábiles. Si no puedo en ese plazo, te aviso por mensaje.